Roy se levantaba a las 6:00 de la mañana y no paraba de ver a su planta piraña que ya estaba algo grande, no paraba de pensar en lo que había pasado anoche. Justo cuando eran las 12 de la noche Daisy tenía sueño y Peach la estaba buscando, así que se fue corriendo. Roy aún seguía enojado con esas personas que empezaban a insultar a Daisy, sentía una rabia por dentro que quizás no podría controlarla.
—Debería ir a checarla–. Roy tomó su capa su espada por si pasaba algo.
Roy estaba buscándola, fue al jardín y no estaba, checo en su cuarto y tampoco estaba, entonces fue a la cafetería. Ella estaba ahí, pero Roy no se armaba de valor, tenía pena.
—Rayos, no puedo dejar de verla. Quizá si me siento con alguien más–. Estaba buscando a alguien y encontró a Link con Zelda. Él se dirigió al lugar donde estaban ellos y se sentó en en sillón donde estaba Link.
—Roy, ¿Qué haces aquí?– Link estaba algo incómodo porque estaba pasando el rato con Zelda.
—Shhh, deja que me quede un rato aquí, por favor–. Roy estaba escondiéndose de Daisy, no quería que ella lo viera.
—¿De quién te escondes, Roy?– Zelda estaba confundida porque se agachaba la cabeza para que no lo vieran.
Zelda volteo a ver que era lo que Roy estaba viendo y se dio cuenta que él estaba viendo a Daisy.
—Roy, ¿Te gusta?–. Zelda le preguntó al pelirrojo, pero él no contestaba.
—Roy, ¿Roy?–. Link pasó su mano en frente de la cara de Roy pero él seguía sin hacer caso.
Link se fastidió y decidió jalarle su oreja derecha.
—¡Auch!, ¿Qué rayos te pasa?–. Roy estaba enojado por culpa de Link.
—Zelda te preguntó una cosa, tonto–. Link sabía que le gustaba una persona, pero quería saber también quien era.
—Roy, ¿Quién es la afortunada de tener tu corazón?– Zelda sonrío, al parecer le encantaban los temas de amor.
—No sé a que te refieres, Zelda–. Después de haber dicho esto Link y Zelda estamparon su mamo con su cara.
—Se refiere a cuál es la persona que te gusta–. Link tenía un tono de irritación.
Pero Roy no hizo caso, de nuevo se le quedó viendo a Daisy.
Zelda volvió a prestarle atención a quién miraba.
—Anda, así que te gusta ella– Zelda estaba sonriendo, ya sabía quien era la chica.
—¿Quién es, Zelda?– Link estaba confundido.
—Quizá Roy deba decir–. Zelda fue interrumpida por Peach.
—Hola, chicos, me voy a sentar con ustedes–, Peach se sentó a un lado de Zelda.
Link solo murmuró —Ahhh, estaba teniendo un momento con zelda–.
Daisy llegó y dijo —Hola Link, Zelda– les saludó con una sonrisa, —Oh, hola Roy– Al saludarlo le sonrío.
Roy no paraba de ver su sonrisa.
—Uhh, ¿Roy?, ¿Estás bien?–, Daisy estaba empezando a preocuparse.
—Ah, sí, sí, estoy... Estoy muy bien– Roy empezó a ver el piso para evitar la pena.
Daisy se sentó a un lado de Roy, esto empeora las cosas.
—Roy, ¿Cómo estás?–. Daisy se preocupaba mucho por su amigo, por eso le preguntó.
—Ahh, ahh, ah, emm, yo estoy bien–. Roy no sabía como contestarle después de todo él.está en la luna.
—Ay, Roy, pon más atención –. Daisy se rió de él por perderse un poco.
Todo estaba yendo tan bien, estaban hablando, excepto Link, él solo quería hablar con Zelda. En toda la platica Roy no paraba de ver a Daisy y de ponerse rojo. Zelda notaba que sus ojos se hacían grandes cuando veía a Daisy.
Al final todos se iban a ir para sus cuartos, Roy y Daisy iban al jardín.
—Creo que Roy va a sufrir mucho– Zelda estaba preocupada.
—¿Por qué lo crees, Zelda– Link no llegaba a entender lo que Zelda estaba tratando de decirle.
—Es que ella, se nota que ella.no le gusta nada. Roy está perdidamente en la luna por ella y se está ilusionando más– Zelda tenía un tono de preocupación.
—Pero, ¿A quién le gusta Roy? No llegue a saberlo– Link estaba un poco perdido.
—A Roy le gusta Daisy, se nota bastante. No paraba de verla todo el tiempo–. Zelda puso sus manos en sus hombros.
—Ahhh–, Link estaba pensando. —Pero, ¿¡DAISY!?– Link estaba impresionado; —Pero si Marth y Roy hicieron una apuesta en el que Roy tenía que ligar a Daisy y salir con ella para que Marth saliera corriendo desnudo– Link lo dijo tan rápido que Zelda no le entendió.
—¿Qué Roy hizo qué?– Zelda estaba confundida.
—Que Roy y Marth hicieron una apuesta, este Roy debía salir con Daisy– Link estaba tan calmado pero Zelda estaba enojada.
—¿Qué sucede?– Link no entendía la preocupación del problema.
—Son unos malditos, ¿Cómo se atreven a jugar así con las mujeres, idiotas– Zelda se fue, simplemente le enojó el hecho de que jugaran con los sentimientos.
—¡Zelda! ¡No yo no hice nada!– Link corrió hasta donde Zelda estaba y la tomó de su mano.
—¡Sueltame Link! No quiero verlos– Zelda estaba muy enojada.
—No, Zelda no comprendes, dije que ellos dos lo hicieron, yo no. Nunca, NUNCA jugaría así con alguien más si te tengo a ti– Link estaba muy preocupado y a la vez se puso serio.
—¿Lo juras?– Zelda puso una cara de preocupación.
—Lo juro, lo juro por la garrita, por todo– Link no quería tener problemas con Zelda, por eso le aclaró lo sucedido.
—Bien te creeré, pero debo decirle a Daisy lo que están haciendo, iré con Peach–. Zelda se fue corriendo para contarle lo sucedido. Link no paraba de pensar en lo que sucedería, así que se fue con Marth para preguntarle.
Entro al cuarto de Marth, estaba su maca muy bien tendida, sus libros estaban ordenados y su espada pulida y colgada en un lugar donde él puede tomarla fácilmente.
Marth salió del baño y vio a Link.
—¡OOOOHHH! Me dad un tremendo susto Link– Marth puso su mano en su pecho y empezó a respirar rápidamente.
—Lo siento pero tienes que escucharme rápido–. Link estaba muy preocupado.
Mientras Link le contaba lo sucedido Roy estaba con Daisy.
—Roy, antes de que te conociera te había pasado algo, ¿Qué te sucedió?– Daisy quería saber más de Roy.
—Ah, eso, bueno... ¿Alguna vez te han roto el corazón una persona?– Roy tenía un tono algo melancólico.
—Bueno, sí, ¿Pero qué sucedió?– Daisy estaba muy curiosa en ese tema.
—Bueno, yo era un baboso que me enamoré de una chica que solo que quería por ser príncipe. Todo fue tan horrible. Ella solo me insultaba y me trataba mal. Yo pensaba que eso era amor pero solo me cegué– Roy estaba apenado, para él era una gran idiotez.
—Eso es, es duro. Pero errar es de humanos, ahora estás mejor– Daisy le sonrío.
Roy se puso rosa al ver su sonrisa —S, sí, sí, es... Estoy mejor–. Las palabras se le cortaban como una mala señal en el celular.
Roy tragó saliba y le preguntó —¿Quién te gu... Te gusta, Daisy–.
Daisy no supo que contestar a esa pregunta, se quedó algo perpleja.
—¿Por qué lo preguntas, Roy?–. En cuanto Roy iba a decirle la razón llegaron dos extraños corriendo y lanzaron tierra a los dos.
La tierra venía con papeles que decían "Jodete, puta".
Daisy no le prestó tanta atención pero Roy estaba molesto por culpa de la tierra y vio un papel que estaba tirado y lo empezó a leer.
—"Jodete, puta", Son unos hijos de la ver– Roy fue interrumpido por un sonido de agua.
Al voltear para ver que fue lo que paso vio a dos chicos con una cubeta y tratando de mojar a Daisy.
—Ja, ja, ja, jodete puta– uno de ellos sostuvo su brazo derecho con mucha fuerza.
Roy empezó a tener tanta furia que corrió hacia ellos y le dio un puñetazo en la cara al que tenía la cubeta, cuando este cayó al piso Roy lo tomó del cuello.
—¿Qué carajo estás haciendo, imbécil?– La sangre de Roy estaba hirviendo al sólo verlo.
—Que te impor– El chico no pudo terminar su respuesta por que Roy empezó a golpearlo en la cara. El chico le empezó a salir sangre entonces el otro golpeó a Roy para que parara de golpear a su compañero.
—¿Tú también quieres acompañsrle?– Roy le hervía más la sangre al ver a los dos.
Daisy no sabía que hacer, estaba en shock.
—Ya nos vamos, me llevo a mi amigo– El chico se fue asustado, llevaba a su amigo en sus brazos porque estaba inconsciente.
Daisy corrió a donde estaba Roy y le dio una bofetada en su mejilla derecha.
—¿¡Qué haces, te estaba salvando!?– Roy le gritó a Daisy.
—¿¡Eres un idiota o qué!?–, —¡Pudo haber tenido una navaja y quizás te desangras ahí!– Daisy estaba alterada.
—¡Una navaja no me hace daño, si no hacía algo quizá te hacían algo peor!– Roy puso sus manos en sus hombros y le seguía gritando.
—¡Aun así no debiste de haber hecho eso!– Daisy empezaba a tener los ojos llorosos por culpa de lo sucedido.
—¡Yo no quiero que te pase algo malo! ¡Te quiero y mucho y no dejaré que te pase algo malo!– Roy estaba un poco frustrado;—Yo.. Yo no quiero perderte– Roy dejó de gritar y puso su frente en la frente de Daisy.
—No llores, por favor– Roy estaba viendo como es que Daisy quería llorar.
Luego se dio cuenta que Daisy tenía una mancha roja en un su brazo, había manchado su guuante.
—¿Por qué estás sangrando?– Roy le quitó el guante y vio tenía una cortada, no estaba profunda pero sí le salía sangre.
—Auch, me arde–, —Creo que donde me tomaron de la mano pasaron algo filoso y.ñ me cortaron.
—Vamos a lavarte–. Roy y Daisy fueron a la enfermería para atenderse.
Mientras con Marth, Link ya le había contado lo sucedido y Marth sólo expresó felicidad.
—Al fin se irá corriendo, ¡Ya era hora!– Puso una sonrisa malévola al escuchar lo que Link le dijo.
—Marth, creo que deben de dejar la apuesta–. Link estaba preocupado por lo que sucedería.
—No, espera un poco más, que Roy acepte su derrota– Marth empezó a reírse como loco luego de haber dicho eso.
Mientras tanto en la enfermería Roy y Daisy se estaban atendiendo.
—Roy, ¿De verdad no dejarás que algo me pase?– Daisy estaba algo confusa.
—Daisy, no dejaré que esas personas te hagan daño. Yo te protegeré con mi vida– Roy tenía una cara de decidido, al haber dicho esto Daisy se sintió rara. No sabía como describir su sentimiento.
—Gracias, Roy– Daisy estaba rosa cuando escuchó eso.
—No quiero que salgas herida otr– Roy no pudo terminar lo que iba a decir porque Daisy lo abrazó.
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