lunes, 6 de junio de 2016

Capítulo 15, ¿Por qué eres tan tímida?

Roy estaba leyendo un libro,  era de ciencias sociales que tenía como título "Comprendamos a las mujeres". Roy por más que se miraba en secreto con Daisy en público no era tan amorosa, Roy quería que esto no fuera un fracaso ya que a veces las parejas se separan por la timidez. Así que Roy ideo un grandioso plan para que no se pudieran separar nunca.

Daisy estaba arreglando el jardín, hasta que sintió un cosquilleo. Llegó a escuchar su nombre, ella pensó que era Roy pero eran un grupo de hombres que se fueron a esconder entre los arbustos.

Daisy fue a ver de que estaban hablando, ella sabía que estaban hablando sobre ella y en efecto lo estaban haciendo. Eran tres personas,  al rededor de ellos estaban fotos de Daisy.

—Creo que debemos tener fotos de ella desnuda– Uno de ellos se estaba riendo.

—Hay que esperar a que no esté con Roy, ese hombre es muy fuerte– El que lo dijo era la misma persona que tenía un parche en el ojo.

—Cuando menos se lo espere tendremos a su princesita, la vamos a secuestrar para poder vengarnos– Era otro chico con un pequeño rasguño en la mano.

Daisy al escuchar esto se enojó muchísimo, era de cobardes hacer actos tan terribles. Pero ella quería saber de donde rayos salieron esas personas y el porqué siempre la acosaban.

No lo hacían tan seguido, pero era pesado. Cada "broma" era tan pesada que hacían llorar a Daisy.
Cuando los siguió descubrió que esos hombres no lo hacían por dinero, lo hacían por diversión.

Es increíble como es que algunas personas les encanta ver a otras sufrir. Daisy, enojada tomó una planta que se asemeja a un durazno, solo que si comes esta baya te pueden dar mareos y diarrea.
Cortó los frutos y los puso en un plato donde ellos estaban. Uno de ellos los vio, tomó uno y les dio a sus amigos. Cuando dieron la primera mordida se sintieron un poco extraños, ya a la segunda se empezaban a ver los efectos.
Daisy dejó el edificio tan rápido como pudo, no quería ver ese tipo de escenas.

Cuando llegó a la escuela se topó con Marth, este tenía muchas bebidas y bastantes frituras, Daisy supuso que era una fiesta de chicos esa noche.
Cuando Daisy llegó a su cuarto las 2 princesas la tomaron y le pusieron su pijama. Zelda puso un gran tazón de palomitas mientras que Peach puso una película.

Daisy estaba un poco asustada, era una pijamada de chicas. Sí, ya ha tenido una pero Peach terminó tomada y Zelda colgada en el techo.
Daisy, ella termino dormida en el horno.

¡Iba a ser una pijamada de princesas increíble!

Por otro lado Roy estaba jugando en su gameboy.

Cuando Marth y Link le obligaron a ponerse su pijama, obviamente Roy no quiso y ellos trataron de vestirlo, pero solo pudieron quitarle la camisa.

Los dos se rindieron y pusieron una película.
Pasaron 3 horas hasta que Marth se fastidió. Link fue a ver que estaba haciendo Zelda, cuando llegó a su cuarto vio a las tres princesas en su pijamada

Link se le ocurrió juntar las fiestas para que tuviera más impacto, las princesas estaban de acuerdo.
Cuando se juntaron todo estaba en silencio.

Marth puso un juego, el de los retos.
Cada jugador que le diera la tapa de una botella (que esta posteriormente debió girar 3 veces.) será el castigado mientras que el que le tocó la parte de abajo será el que decida el castigo.

A todos les pareció buena la idea, pero no será divertido si hay poca gente, entonces Peach llamó a Mario, Luigi. Eran suficientes para que pudieran jugar mejor.

Cuando llegaron los hermanos todos se pusieron al azar.

Cuando dieron la primera ronda le tocaba a Link castigar a Mario.

—Mario, ¿Qué debería hacerte?– Link estaba prensando en un castigo bueno pero no feo.

—Ya sé, debes besar los pies de Marth y luego darle una cachetada– Link se empezó a reír entre dientes.

Cuando Mario lo hizo Marth no sabía como reaccionar, él solo se quedó mudo.

En la segunda ronda le tocaba a Roy castigar a Peach.

—Esto va a ser duro, pero..– Roy ya tenía todo preparado.

—Baila como gallina– Roy no se le ocurrió otra cosa más que eso.

Peach no le pareció malo, entonces lo empezó hacer.

En la tercera le tocaba a Luigi castigar a Daisy.

—Princesa, monte a Roy como caballo– Luigi estaba burlándose de como es que Roy estaba en el suelo y é exclamó.

—Yo no soy el castigado, pero si es Daisy lo es– Daisy le pidió que parara.

En la 4ta ronda le tocó a Peach castigar a Roy.

Ella estaba viendo la timidez de Daisy, así que decidió que él y ella se quedaran a acampar por 2 horas.

Daisy al escuchar esto se puso roja como un tomate y le pego con el codo a Peach.

Roy estaba feliz, tendría un momento de intimidad con ella.

Daisy tenía que aceptar, su orgullo no podía decirle que no.

Cuando terminaron de hacer la carpa los chicos empezaron a ver una película y decidieron dejarlos ahí toda la noche.

—Peach, ¿Está bien que se queden ahí toda la noche?– Zelda estaba preocupada.

—No te preocupes, esto aumentará su confiabilidad– Peach tení razón, era una gran oportunidad para ser más íntimos.

En la campaña Daisy se quedó muda, no quería que Roy.la viera con esos ojos de perrito que hacia.

—Para, por favor– Daisy se tapó su cara con una almohada.

—Daisy, eres muy hermosa. Me encanta cuando te pones roja– Roy le tomo su mano y la besó.  Daisy estaba aumentando de la vergüenza cada vez que besaba su mano.

—Roy, yo...Yo– Daisy vio una pausa y recordó a Lilina.

—¿Qué te hizo Lilina?– Daisy quería cambiar de tema, pero Roy no paraba de verla.

—Ella no importa– Roy tomó uno de sus brazos y la empujó al piso.

Esto hacía que la temperatura de los dos aumentara. Roy no aguantaba la excitación que le dio un beso en el cuello.

Daisy era algo cosquilluda, pero también quería que Roy le hiciera algo.

—Daisy– Roy le susurró al oído cuando puso sus manos en su cintura y empezó a subir las manos lentamente cuando Daisy no pudo y. Lo alejó de ella.

—No, Roy, no– Daisy estaba demasiado roja, hasta temblaba.

Roy puso de nuevo sus manos en su cintura y las volvió a subir.
Esta vez Daisy se dejó tocar, pero en cierta parte ella no quería ir tan lejos.

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