jueves, 2 de junio de 2016

Capítulo 11, y siempre te querré.

Daisy recordó el comentario que Peach le había dicho, supongo que tenía razón.

—No solo me asusto porque Tatanga está loco, porque mi amor por Roy va muy rápido– Daisy no sabía que hacer estaba a reventar de ni poder pensar sobre que color son las flores.

Eran tantos problemas, era un estrés muy grande.

—No quiero ni salir– Daisy estaba muy desanimada.

En eso Tatanga llegó y la trato de besar pero Daisy estaba tan fastidiada de él le dio un golpe.

Tatanga se enojó por ese golpe, y le dijo
—Serás mía aunque tenga que hacer lo imposible–. Tatanga se dirigió a la puerta y mandó a sus lacayos a terminar con la chica para poder casarse lo más pronto posible con ella, pues así como le tení un odio a Mario él sabía que Mario es muy escurridizo.

Los mejores maquillistas y estilistas de la galaxia estaban para arreglar al novio y a la novia, ¡Será la mejores de las victorias!

Cuando los novios estaban listos Mario aprovechó que los guardias que se hayan ido a ver la boda mediante el televisor que tenían fue a liberar a sus amigos, al preguntar por Peach dijeron que ella estaba con Daisy en la boda.
Entonces Mario sabía que todo iba a la perfección.
Fue a liberar a Roy para que también le ayudara, aunque Roy se miraba un poco cansado por estar todo el día en las cadenas hacia la pared.
Todos se escabulleron entre los ductos del calabozo, eran lo suficientemente grandes para todos.
Todos ya sabían que hacer, el plan iba a funcionar en su totalidad.

Cuando Daisy le dieron el último toque para que fuera con Tatanga.

Ella tenía un vestido muy esponjoso, blanco, adornado con hermosas flores de dorado que resaltaban bastante su piel, su maquillaje era de un ángel. Todo se miraba hermoso, pero ella, ella por dentro moría de rabia y dolor.
Todo esto le había causado un gran dolor, ella estaba cansada asfixiada.

Ella solo quería dejar de sufrir, así que pidió un momento a solas. Cuando se lo dieron ella no podía contener la furia que lanzó un jarrón de flores que tenía a un lado suyo.
Después se calmó, pensó que con un solo "No" podía calmarse un poco estás cosas.

Cuando la llamaron fue, con esa misma cara de seriedad por la rabia, iba a un paso algo rápido.
Mientras Mario le había explicado todo a algunos de sus compañeros y a Roy por supuesto.

Cuando los demás se disponían en arreglar el escape y poder aurrinar la boda

Daisy iba caminando en el altar y no paraba de ver el piso, ella no quería estar ahí y se notaba.
Cuando Daisy llegó a donde se encontraba el padre y Tatanga no paraba de ver las ventanas.
El padre empezó la ceremonia, Tatanga estaba un poco nervioso porque sentía que iba a pasar algo.

Roy estaba llegando a una de las ventanas centrales de la catedral, pero el vidrio era muy potente.

Los padrinos pusieron los anillos en Daisy y Tatanga y cuando Daisy iba a dar su voto ella dijo.

—No hay palabras para explicar–, lo había dicho a secas.

A Tatanga le tocaba dar su voto y con las manos de su amor le dijo.

—Aunque nos hayamos conocido hace mucho, aunque yo te haya espiado por accidente eres la mejor persona que he conocido princesa Daisy. Mi corazón se para cuando te veo, comienzo a temblar porque te amo. No es un amor de 1 mes, es para toda la eternidad – Todo el mundo estaba muriendo de ternura por lo que había dicho.

Daisy se empezó a sentir peor al escuchar eso de parte de Tatanga, no sabía que él era tan dulce pero a la vez era malo y tenían que hacerle daño.
Roy no tuvo que romper el vidrio, solo bastaba con abrir la ventana y ya.

El padre se dispuso a decir si se aceptaban el uno al otro.

Primero le preguntó a Tatanga, este muy confiado dijo que sí.
Cuando se lo preguntaron a Daisy ella guardo un profundo silencio, no sabía que contestar.
Cuando volteo a ver a Tatanga notó que atrás había una de sus sirvientes que le disparó un láser para decir las cosas que uno quiera.

—Sí, acepto lord Tatanga– Daisy no podía creer lo que había dicho.

—Bien, si hay alguien que hable ahora o calle par–.
—¡YO ME OPONGO!– Roy estaba muy enojado, esa ni era la voz de Daisy.

Daisy se puso feliz al ver a Roy a salvo.
Se quito el velo, los tacones y corrió hacia donde estaba él.

Roy la abrazó y le dio un beso en la frente.

Tatanga se puso muy celoso y mandó una tropa a que los atacaran.
Cuando la tropa los rodeo llegó Mario atacando a varios de ellos, junto con los demás empezaron a atacar a sus tropas.

Tatanga furioso fue a donde estaba Mario y empezó a atacarlo, pero Mario sabía como moverse y le llegó a derrotar con sólo 3 golpes.

Tatanga estaba en el suelo, inconsciente.

Daisy sentía pena por él, así que dejó un recado a Tatanga que decía "Gracias Tatanga por tus sentimientos, pero yo tengo a alguien más. Puede que ahora juegue un poco con él, pero tú mereces a alguien más, con amor Daisy" después de habérsela dejado junto con el vestidos a un lado de su recámara, se fueron en una nave.

Roy fue a sentarse a un lado con Daisy.

—Daisy, yo, quiero decirte que te quiero mucho, yo– Roy fue interrumpido por Daisy, ella puso una de sus manos en su boca y le dijo.

—No sé de que me hablas, Roy– Esto confundió a Roy mucho, pero si ella estaba presente en SU problema.

—Daisy, nuestro problema en nuestro noviazgo– Roy estaba sonriendo de estar confundido.

—¿Acaso me pediste que fuera tu novia?– Daisy estaba jugando con él.

Roy se avergonzó y entendió lo que ella quería. Por lo menos razonó rápido.

—Comprendo, mañana te veo en el jardín. Es una sorpresa– Roy le tomo su mano y le dio un beso.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario